viernes, 27 de abril de 2012

Fondo del placard

Una sandalia rota, una bufanda a cuadros y restos inquietantes de lo que alguna vez fuera un todo. No hay caso: Irene ya buscó detrás de cada puerta y no encuentra sus pies. Es extraño pero ya no se alarma, aunque de a ratos se pregunta qué hacer con tantas medias (y llora a carcajadas -por supuesto- mientras los disantros la miran absortos levantando una sola ceja sin atreverse a largar otra consigna). Sólo nos queda el tiempo, qué absurdo -miente Irene- acomodándose las aletas mientras se termina el té.

18 comentarios:

  1. Se irá convirtiendo en "Gran Pez" o aprenderá a caminar con las manos...Un abrazo.

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  2. A todo se adapta el hombre.

    Claro que en principio, andarà en silla de ruedas.


    Un abrazo.

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  3. No hay nada más absurdo que una sirena sin mar, eso dicen muchos con angustia y aún no saben que algunos huesos de nuestro cuerpo son en realidad caracoles... no hace falta encontrar el mar, sino al silencio justo para poder oírlo, adentro.

    Llorar por esa inútil acumulación de medias, esa imagen me pareció fascinante.

    Un enorme abrazo desde el sur.

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  4. sera una sirena????

    bueno habemos humanas que no sabemos donde dejamos los pies cuando algo malo sucede ... no podemos arrancar...

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  5. Joven, cualquiera de las opciones será un lujo; podrá quedarse tranquila, entonces.. ;)

    Un abrazo

    Gaucho, yo preferiría que Irene encontrara sus pies, pero ..quién sabe, no? Gracias por la visita..

    Un abrazo ;)

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  6. Juan, lo fascinante es la idea de la sirena..y ni hablar de andar viajándose la vida con cosas adentro que no son lo que parecen! ;)

    Ya sabes que cada comentario tuyo -en mi opinión- debería ser una publicación..

    Gracias..y un fuerte abrazo

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  7. Hola Iguana, la verdad es que ahora a mí misma me asaltan las dudas..será Irene una sirena?? Algo me dice que le faltan unas cuotas de astucia para serlo, pero quién te dice..

    De todos modos, me tranquiliza un poco saber que Irene no está sola en el arte de perder los pies..(ahora son dos, o somos tres) ;)

    Un abrazo

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  8. El desidioso placer de aceptar la transformación sin pelear.

    Cuando sólo resta tiempo, es tiempo lo que sobra.

    Un beso.
    HD

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  9. Sólo nos queda el tiempo, que ya es mucho.

    Un abrazo grandote ( o dos).

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  10. Humberto..a Irene suele llevársela el viento, y suele llevársela el tiempo también..no es lo que se diría un personaje de mucha fe..creo ;)

    Un abrazo


    Kayla..habrá que ver dónde ponemos tanto tiempo, no?

    Dos abrazos ;)

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  11. Para bien o para mal, solo nos queda el tiempo
    Un abrazo

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  12. Muy bueno el texto, con que altura se toma la cosa Irene. Todo proceso hay que saberlo llevar.

    abrazos totales.

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  13. ...a veces los pies tienen vida propia y dan pasos por su cuenta y riesgo...supongo que su esencia de camino les basta para reivindicar su derecho al impulso...y se nos marchan...

    ...sea lo que sea Irene, su dulzura de sandalias rotas y exceso de medias es encantadora, y eso es hechizo seguro, nos atrapa para vivir con ella su historia, pero sin ataduras lastimantes ni lastimeras, sólo con ganas de seguir sabiendo qué le sucede, cómo sucede ella....

    Besosss!!

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  14. Es buenísimo esto. Una mezcla de absurdo y de drama en medidas justas.

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  15. Así es, Lapislazuli..

    Te mando un beso

    GuantesdeLana, me alegra que te guste..ahí va Irene haciendo lo que puede, gracias por la visita..

    Un abrazo

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  16. Maquinista, eso mismo..los pies suelen tener vida propia y vienen y se van...y nos llevan o no. A veces son todo un hallazgo y otras un par de lastres difíciles de arrastrar..habrá que ver qué pasa al reencontrarlos, no?

    Gracias enormes por la compañía

    Te mando un abrazo

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  17. Qué bueno que te guste, Lucas..el absurdo y el drama suelen ser extrañamente inseparables en estas dimensiones..

    Un abrazo

    Guillermo, gracias por la visita..

    Besos ;)

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