martes, 3 de mayo de 2011

allá atrás

Lo que no veías,
con la música tan alta
en tus orquestas,
es que yo iba corriendo
y tenía
unos pies chiquitos
y vos me apurabas
-dale-
y yo corría
corría
y te quería
con desesperación
te quería
y no veías mis pies
que eran unos pies tan torpes
tan
descalzos entre los escombros
(de tu orquesta
y tus violines)
que se confundían con esos ejércitos
de hormigas
que nunca alcanzaba
Pero yo corría
y vos me apurabas
con tu magia verde
y tu guitarra
y tus enormes pianos
y tu orquesta
pero mis pies
no llegaban
y vos
en tu nubecita
de algodón
de espuma
(quién es el más bello, espejito espejo?)
no veías nada
y mientras yo corría
vos
tu piano en la mano
y tu escoba vieja
empezaban a caerse
se caían

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