martes, 25 de mayo de 2010

nada

Después

-como siempre-

vas a mirarte

en la certeza cruda del otoño

y por debajo de la cama

va a asomarse un pensamiento

colorado y enorme

como una vergüenza

(ahí, en ese umbral

lleno de nada y calor

te esperan mis manos

cuando quieras)

domingo, 23 de mayo de 2010

sin

Y al cabo del fin
cuando la noche se desinfla entera
en mis insomnios sin vos
busco papel de armar
las abollo
las arrugo
las envuelvo
y a tus musas
me las fumo
cantando bajito en el balcón

martes, 18 de mayo de 2010

grano

El último grano de paciencia
fue encontrado
resacoso y harapiento
cavando un hoyo en el desierto.

martes, 11 de mayo de 2010

callecitas

Tus aniversarios
son siempre una cornisa
como el escalón del tren
desde Bernal
al mundo
sin escalas.

Después de aquel último viaje
en que te fuiste
el esqueleto de la tierra
se perdió en su trampa
Desde que se durmió en tus ojos la alegría
las callecitas de Buenos Aires
ya no tienen ese "qué sé yo..."

lunes, 10 de mayo de 2010

hasta ser pliegue

Cuando el día se cae de inmaduro y se pisa los talones; cuando tiene hilachas grises y una cara de perro hambriento que ni siquiera asusta; cuando no te escucha aunque le grites, le ladres o le bailes rockanroles; cuando todo lo que le brilla no es oro, ni lata, ni reflejo; cuando está así de apretado, así de obtuso y así de confiscado…no quedan muchos rumbos más que la habitación del sueño. Ahí se introducirá el cuerpo muy desnudo entre el ropaje y se encogerá con paciencia hasta ser pliegue, hasta ser ácaro, hasta ser silencio. Ahí se abandonarán los dedos y las dudas hasta desaparecer.

domingo, 2 de mayo de 2010

Con voz

Ellos tienen razón

está un poco perdido el mundo

el mundo que es tan cóncavo

a veces

y a veces tan convexo

Ellos miran el mundo

en películas permeables

que se duermen

y se oxidan

como hojas

Ellos coleccionan otoños

como abecedarios

y la cuadra vacía es una oda

a los siglos de miedo que presagian

Pero estás vos

también

vos que sos un poco mi patio

y mi hueco entre los cuerdos

Vos que sos un poco Buenos Aires

cuando descubrí la lluvia

Vos que sos el norte del recuerdo

cuando perdí el amor

y la deriva

Vos que sos las playas del sur

así

tan amplias

tan azules

tan redondas.

Por suerte estás vos

que andas por ahí

desordenando el cuerpo más abrazable

de todos los cuerpos

Vos que estás en un rincón

con voz

para reconstruir el mundo

mientras duermen